Los 5 errores más comunes con el equipo al hacer senderismo (y cómo evitarlos)

|24/07, 2026

Excursionista en una cresta montañosa en las montañas suecas con una mochila ligera.

Las montañas rara vez perdonan a quienes llegan sin estar preparados. Pero los errores que se cometen no suelen deberse a la falta de voluntad, sino a prioridades equivocadas en la lista de equipo. Hacer senderismo en la montaña es un ejercicio de equilibrio entre llevar lo suficiente para la seguridad y la comodidad, sin convertir la excursión en una prueba de pura fuerza muscular.

El equipo es un medio para un fin: disfrutar de la naturaleza sin las limitaciones del sufrimiento físico ni las averías técnicas. Aquí repasamos los cinco errores más comunes que cometen los excursionistas y cómo asegurarnos de que tu próximo viaje sea memorable por las razones correctas.

1. Empacar demasiado: La trampa del "por si acaso"

El error más común es, sin duda, el peso total. Muchos principiantes preparan mochilas para situaciones que nunca se presentan, lo que resulta en una mochila de 20 a 25 kilos para una simple excursión de una semana. Las montañas rara vez castigan a quienes viajan ligeros, pero sin duda castigan las rodillas y la espalda que cargan con peso innecesario.

Concéntrate en los tres elementos principales: tu tienda de campaña , tu saco de dormir y tu mochila . Aquí es donde puedes ahorrar más peso. Una tienda de campaña moderna y ligera suele pesar la mitad que los modelos antiguos, sin sacrificar la resistencia al viento.

En lo que respecta a los sistemas de descanso, el equilibrio es fundamental. Ahorrar peso en un saco de dormir eligiendo uno con poco aislamiento es la receta perfecta para una noche de insomnio. Para comprender la diferencia entre los distintos tipos de aislamiento, recomendamos nuestra guía completa sobre el plumón en los sacos de dormir . Allí aprenderás cómo el CUIN y el tipo de plumón afectan tanto al peso como a la calidez, algo crucial para optimizar tu equipaje. Recuerda que una buena colchoneta es al menos tan importante como el saco de dormir para evitar el frío del suelo; ningún saco de dormir del mundo puede conservar el calor que se pierde al contacto con el suelo.

Kit completo de tienda de campaña Ox con todos los componentes para acampar ligero.

Cómo evitarlo: Pesa cada artículo. Si no has usado un artículo en tus últimos tres viajes (excepto el botiquín de primeros auxilios y el equipo de seguridad), déjalo en casa. Pregúntate: ¿Para qué se supone que sirve este producto?

2. Zapatos o botas incorrectos que no están usados.

Tus pies son tu motor. Da igual lo cara que sea tu tienda de campaña si al segundo día tienes ampollas en los pies. Un error común es comprar botas pesadas y rígidas para un terreno que requiere algo mucho más flexible, o caminar con zapatos que están a punto de quedarte pequeños.

En la montaña, los pies se hinchan. Necesitas al menos media talla o una talla más. Además, debes probarte las botas con los calcetines que usarás para la caminata. Comprar botas el día antes de partir es arriesgado. Necesitan amoldarse, no solo para ablandar el material, sino también para identificar los puntos de presión.

No olvides protegerte de la suciedad y la humedad. Unas buenas polainas pueden marcar la diferencia entre tener los pies secos y los zapatos llenos de barro y brezo.

Primer plano de las polainas de nailon Hercules que protegen las botas y la parte inferior de las piernas.

Cómo evitarlo: Elige calzado adecuado para el terreno. Para senderos señalizados, unas botas ligeras o incluso zapatillas de trail running suelen ser suficientes. Invierte en calcetines de lana merino y utiliza la técnica del "doble calcetín" (un calcetín fino y otro más grueso) para minimizar la fricción.

3. No probar la cocina en casa

El hambre en la montaña no solo arruina el ánimo, sino que también supone un peligro para la seguridad. Uno de los errores más comunes y subestimados es llevar una cocina exterior nueva sin haberla montado e iluminado previamente en condiciones controladas.

El entorno montañoso suele ofrecer vientos fuertes y bajas temperaturas, lo que cambia radicalmente el funcionamiento de una cocina en comparación con una cocina doméstica sin viento. ¿Sabes cuánto combustible se necesita para hervir un litro de agua a 5 grados con una brisa fresca? Si la respuesta es no, es que no has hecho suficientes pruebas.

Además, pueden faltar piezas pequeñas o las boquillas pueden estar obstruidas. Quedarse atrapado en Sarek con una bomba rota para una estufa multicombustible o un quemador de gas que no se enrosca correctamente es una situación que querrás evitar.

Cocina compacta al aire libre ardiendo con una llama azul sobre una roca en las montañas.

Cómo evitarlo: Haz una prueba de cocción al aire libre con brisa. Aprende a mantener tu cocina en óptimas condiciones y asegúrate de tener el combustible adecuado para la temporada. El gas funciona de maravilla en verano, pero requiere mezclas especiales o combustible líquido cuando bajan las temperaturas.

4. Prendas de algodón: "El tejido de la muerte"

Esto no se puede repetir lo suficiente: deja el algodón en casa. El algodón tiene propiedades maravillosas en la ciudad, pero en la montaña es mortal. Cuando se moja (por la lluvia o el sudor), pierde todas sus propiedades aislantes y tarda muchísimo en secarse. Absorbe la humedad y enfría el cuerpo eficazmente, lo que puede provocar hipotermia rápidamente incluso con temperaturas positivas si hace viento.

El senderismo se basa en el principio de vestirse por capas.

  1. Capa base: Lana merino o material sintético que absorba la humedad.
  2. Capa intermedia: Material polar o lana que atrapa el aire y proporciona calor.
  3. Exterior: Material resistente al viento, impermeable y transpirable.

Este sistema te permite regular tu temperatura de forma continua. Sudar cuesta arriba es un error; en cuanto te detengas, la humedad de tu ropa te refrescará.

Cómo evitarlo: Invierte en buenas prendas interiores de lana. La lana abriga incluso cuando está húmeda y huele mucho menos que las fibras sintéticas después de unos días de uso. Piensa en tu ropa como un conjunto, no como prendas separadas.

5. Falta de protección adecuada contra la lluvia para su equipo.

Mucha gente confía ciegamente en que su mochila es impermeable o que la funda para la lluvia incluida es suficiente. La verdad es que, tras unas horas bajo la lluvia torrencial de la montaña, la humedad se filtrará prácticamente por todas partes. Si tu saco de dormir o la ropa de repuesto se mojan, tu viaje prácticamente habrá terminado.

Una funda impermeable que se coloca sobre la mochila es útil, pero no protege contra el agua que se filtra por el panel trasero. Para mayor seguridad, conviene usar bolsas impermeables dentro de la mochila para guardar todo lo esencial. Otra solución eficaz es un poncho impermeable resistente que te cubra a ti y a toda la mochila, creando una barrera ininterrumpida contra la intemperie.

Excursionista con chaqueta impermeable naranja que cubre tanto a su persona como a su mochila.

Cómo evitarlo: Guarda todo en bolsas impermeables con código de colores. Esto no solo protege de la humedad, sino que también facilita la organización de tu mochila. Mantén siempre tu ropa de lluvia a mano, no al fondo.

Resumen: El equilibrio es clave

El senderismo es una experiencia fantástica cuando la tecnología y el equipo funcionan correctamente. Si evitas estos cinco errores, habrás avanzado mucho en tu planificación. Recuerda que el mejor equipo es el que funciona de forma fiable cuando cambia el tiempo y aparece el cansancio.

No se trata de tener el equipo más caro, sino de comprender cómo funciona y cuáles son sus limitaciones. Empaca con inteligencia, prueba tu equipo y respeta las inclemencias de la montaña. Así, tu excursión será tan mágica como la imaginaste.